Así lo ha estimado el estudio de Forrester Research, que dice que los anunciantes aumentarán su gasto en redes sociales este año. Sin duda el auge de Facebook, del que ya habla todo el mundo, es la causa y la justificación para esta decisión global.

Igual que en 1999 estabas fuera del mundo si no tenías una web, hoy día es necesario encontrar el camino para que las empresas puedan llegar a las redes sociales mayoritarias y conectar con los usuarios. Pero esta conexión debe gestarse de forma muy pensada, porque los usuarios no desean por lo general que los aborden en su intimidad paralela de la red social.

Sin embargo, perfiles sociales como el de Lacoste, por ejemplo, creado por un usuario y fuera del control de Procter & Gamble, demuestran que sí existe un interés hacia las marcas. Hay marcas que tienen una fuerza suficiente como para convertirse en fenómenos de las redes sociales. Otras, por el contrario, tienen que aprovecharlas para granjearse un perfil online amistoso, controlado (es decir, que no spamee a los internautas) y no intrusivo.

Así, grandes marcas con prestigio entre los usuarios tienen la partida ganada, al igual que otras marcas con un perfil menos absoluto, que tienen la posibilidad de transformar su imagen y hablar en redes sociales con el lenguaje de las mismas.