cookingLa última encuesta de ClickZ, realizada entre los participantes de su evento más importante ClickZ Live New York, demostró que para el 59% de los marketinianos el marketing de contenidos es la táctica más empleada en sus estrategias anuales. Sin embargo, ¿qué pasa cuando la marca no dispone de la capacidad ni del tiempo para crear contenido original y útil para el usuario? Una solución muy socorrida para todas estas marcas es el content curation o la curación de contenido.

Se trata de un trabajo previo de filtración, selección y presentación de contenido de calidad que proviene de diferentes fuentes externas y que la marca cree de interés para sus  audiencias. Aunque a primera vista puede parecer trabajo sin valor añadido, en realidad ofrece activos para su público, ya que ahorra al usuario la tediosa tarea de navegar e informarse por su cuenta. Contribuye a la reducción del ruido informativo.

Por otro lado, ayuda a posicionar a la marca como un experto en un determinado área y en un nicho concreto. Ofreciendo valor a sus usuarios: encontrando y resumiendo el contenido más relevante para ellos. Paralelamente, le permite  influir, comunicar su punto de vista en relación con el tema en cuestión. Es una vía de liderar la opinión pública, convirtiéndose en una fuente de confianza y consecuentemente ayuda a aumentar la generación de leads.  Tiene efectos beneficiosos para el SEO: crea páginas indexables adicionales en los temas que interesan a la marca.

Hay que tener en cuenta que para obtener el éxito deseado, las tácticas de curación de contenido tienen que estar sujetas a una estrategia bien definida. Antes que nada, el factor humano es muy importante. Aunque los algoritmos digitales son cada vez más sofisticados, solo el punto de vista humano puede dar este valor añadido y la perspectiva al contenido.

Para empezar, lo primero es la investigación. Investigar cuáles son los temas de interés de nuestro target, dependiendo de cómo queramos posicionarnos. Curata.com ha creado un gráfico muy útil que ayuda a definir qué debemos trabajar. El tema ideal sería información que ha sido relativamente poco tratada,  es de mucho interés para nuestro público y es suficientemente amplia para que podemos curarla.

curating

Después, elegir bien nuestras fuentes de información que deberían ser fiables, serias y veraces. En realidad lo principal es buscar, investigar, informarse…descubrir. Ideas, conceptos, campañas, estadísticas, números…todo lo que en un momento determinado nos pudiera servir. Blogs que seguimos, Google news, las redes sociales, todo vale. Existen 5 criterios, según Curata.com, para comprobar el valor del nuestro articulo.

  • Relevancia: ¿es algo relevante para mi audiencia? ¿Le da un valor añadido?
  • Credibilidad: ¿proviene de una fuente fiable para mí?
  • Diversidad: ¿Ofrece un punto de vista alternativo? Las diferentes opiniones sobre un tema favorecen el debate.
  • Validación: ¿El contenido da una percepción añadida que valida mi punto de vista?
  • Único: ¿Es un contenido nuevo, fresco? Si es un contenido ya conocido, ¿ofrece una información más profunda?

Lo último es compartir el contenido en nuestro blog y en nuestras redes sociales habituales.

Sin embargo, hay que tener en cuenta los posibles problemas que el content curation podría causar. En primer lugar se encuentran las eventuales cuestiones legales relacionadas con el modo de citar un contenido de terceros. Content Marketing Institute da una lista de recomendaciones sobre cómo debería ser una curación ética. Además, la curación de contenido podría dañar el SEO si no se hace con cuidado. Google observa y castiga el copy y paste de contenido o de imágenes.

En definitiva, se trata de un trabajo a largo plazo. No todas las campañas de curación de contenido se convertirán en virales. Se necesita mucho tiempo, esfuerzo y paciencia para trabajar nuestro posicionamiento pero al final tendrá su recompensa por parte de nuestros públicos.