Leemos una noticia sobre el puesto que ha creado el Gobierno Británico para tener presencia en Twitter, algo que está generando un gran revuelo más por el sueldo (mucho mayor que el de un parlamentario británico) que por las conclusiones que pueden sacarse de ello.

En España ya ocurre algo parecido. El Twitter de la Moncloa, Desde la Moncloa, informa en intervalos de una hora de todas las medidas y novedades que toma el Gobierno. Se ha convertido en una forma de estar al tanto de la actualidad de España novedosa y útil para los internautas, que han respondido con más de 5.000 seguidores.

Por supuesto que llevar bien un Twitter es algo que debe hacer una persona con experiencia, un profesional. Eso ha debido pensar el Gobierno Británico al lanzar su oferta, subcontratando el servicio en lugar de pagar la formación de todos los parlamentarios y confiar en sus buenas prácticas.

De hecho, el interés del Gobierno Británico por esta red social ya se materializó antes del verano en su guía para el buen uso de Twitter por parte de los funcionarios públicos, un documento muy útil fruto de la investigación de una comisión dedicada a ello.