Ante una crisis como la que tenemos encima hay dos opciones. La primera, reducir costes quitando presupuesto de los departamentos y funciones más prescindibles. La segunda es afrontar la escasez como una oportunidad para diferenciarse.

Estrategias en costes y estrategias en diferenciación son dos posturas estudiadas, y son muchos los que piensan que hay que optar por la segunda. Todos pueden reducir los costes, pero en los malos tiempos la marca, el prestigio y la innovación serán lo más importante. Y cuando la crisis haya pasado, quienes hayan optado por hacerse fuertes estarán por encima de los que, por miedo, debilitaron su imagen.

Pedro Reinares, profesor de Marketing de IE Business School, explicaba que aquellas empresas que deciden reducir su inversión publicitaria y sus acciones de comunicación para hacer frente a la crisis económica, “están cometiendo un error de libro”.

Según Reinares, lo que hay que hacer no es reducir, sino optimizar lo que hay. Mantener cien y rendir doscientos. Los anunciantes, según el experto, deben recordar que la crisis es una amenaza, pero lo es para toda la competencia. Por tanto, una buena estrategia de comunicación puede ayudar a desmarcarse.

Fuente: Puro Marketing