Los comercios de la calle la Palma

Delvico ha montado una web para los comercios de la calle Palma, donde están sus oficinas, y el resultado nos parece tan bueno e interesante que vamos a dedicarle el post de hoy. Un megabanner en Anuncios.com me ha llevado esta mañana a esta iniciativa de autopromoción, en un principio, que convierte a los comercios de su calle en el centro.

Las tiendas incluidas por el momento (parece que la convocatoria está abierta) son de lo más dispartes: desde la vanguardista librería de segunda mano Arrebato Libros hasta Alimentación Relloso, la mítica tienda de ultramarinos de Malasaña. Como en Be kind rewind, la película en la que Gondry homenajeó a un barrio de New Orleans (y en la que participaron muchos de los vencinos de la zona), se ensalza el espíritu auténtico de barrio.

Me parece una forma muy inteligente de hacer autopromoción. Delvico dice dónde está la oficina y se integra con el entorno: promocionando a sus vecinos se promociona a sí misma como una agencia creativa de calidad. Las piezas de vídeo de cada comercio, las galerías de fotos y los perfiles en Facebook de algunas de ellas son ingeniosos y muy simpáticos, con lo que Delvico demuestra su forma de trabajar.

¡Enhorabuena por la iniciativa, y esperamos que el marketing online ayude al pequeño comercio de nuestro barrio favorito de Madrid!

Treintañeros, el target que todos quieren captar

Un interesante artículo de Marketing News que os pasamos para empezar la semana

Los nacidos entre 1967 y 1977 constituyen la Generación X, a la que pertenecen 8.600.000 españoles. CP Proximity los ha bautizado como “La Generación del Cambio” y ha realizado un ambicioso estudio sobre este grupo, el público objetivo más recurrente en los planes de marketing y publicidad de infinidad de anunciantes. Este trabajo se basado en entrevistas a 5.000 consumidores y con más de 350 horas de etnografías, realizado en 17 países en colaboración con la red internacional de CP Proximity, Proximity Worldwide.

“La Generación del Cambio” construye un perfil que define y agrupa a la Generación X, especialmente cuando es puesta en comparación con sus predecesores (los hijos de un baby boom que también ocurrió de un modo muy concentrado en España) y sus seguidores (los jóvenes hiperconectados y consumistas de la Generación Y).

Pero dentro de este amplio público el estudio revela que no todos los individuos son iguales y que se pueden identificar tres grandes segmentos, con perfiles de comportamiento y consumo diferentes:

Los “Cruisers” o vividores: se trata de personas con cierto complejo de Peter Pan, viviendo al límite de lo establecido y tratando sencillamente de buscar la diversión en sus vidas. Tienen grandes círculos de amigos, disfrutan de la fiesta y de las relaciones sin compromiso y sólo conciben su hogar como un lugar para dormir. Es el grupo menos estresado porque básicamente hace lo que quiere, pero eso les genera también una especie de insatisfacción crónica que les convierte en los más infelices. Aunque son sistemáticamente críticos con las marcas, pueden tener comportamientos muy consumistas con todo aquello que les pueda proporcionar una experiencia nueva y diferente. Comparten una actitud, no un interés concreto así que lo más fácil con este grupo es tratar de posicionarse como fuera de la mayoría o mostrar un estilo de vida desinhibido y que no parezca forzado.

Los “Nesters” o hedonistas urbanos: son individuos que se ciñen a un grupo de amigos más pequeño, al bienestar del hogar o de un barrio que sienten como propio. Es el tipo de gente que organiza cenas en casa y habla de la mejor frutería ecológica del barrio. Pero también son personas que están esperando a que ocurra el siguiente gran acontecimiento en sus vidas y eso les genera cierta ansiedad. Mientras tanto, están dispuestos a consumir las mejores marcas y los mejores productos, todo aquello que les proporcione una experiencia a la altura de sus vidas de diseño. Les gusta tener una casa bonita e invierten en piezas de diseño o en moda, aunque también saben ser prácticos. Para las marcas este grupo es el que ofrece mayores oportunidades

Los “Super-breeders” o superpapás: son padres que consideran a sus hijos el centro de sus vidas. Sin más. Quieren lo mejor para sus hijos y quieren que sus hijos sean los mejores. Son muy protectores, competitivos, puritanos, y les encanta todo lo que suena a fresco, orgánico, natural o sostenible. Por tanto, las marcas asociadas con lo natural, lo sano o la protección de los niños son las que tendrán mayor éxito con este grupo. Quieren que sus marcas les ayuden a conseguir su mundo perfecto. Aunque a veces la comodidad les hace traicionar sus principios y llevan a los niños a McDonald’s (porque tampoco quieren ser malos padres). Si la calidad les resulta convincente, el precio no será un problema si sienten que lo están dando todo por los niños. Poner a otra persona en el centro del universo hace que te olvides de ti mismo. Por eso los superbreeders también luchan por mantener cierta cuota de su imagen e identidad personal. Así, son los más propensos a confiar en la cosmética o la cirugía estética… seguramente se sienten mayores, por el simple hecho de tener hijos, que los conocidos de su edad en los otros grupos.

Revolución SMO: ¿quién está al mando?

César Núñez, director de Addoor, analiza este mes en su columna de la revista Interactiva a los cuatro players del Social Media Optimization, es decir, las cuatro fuerzas que influyen en la publicidad en Medios Sociales. En esta confluencia, el análisis del experto César Núñez da una orientación sobre cómo planificar una campaña de este tipo.

Los cuatro players identificados son: las marcas, que terminan delegando sus planes de SMO después de ponerse a sí mismas a prueba, las agencias de RR.PP., que frecuentemente fallan al no estar especializadas, las agencias creativas, tercer player, y las agencias de medios. Este cuarto player parece para César Núñez el más indicado.

Si queréis saber por qué, podéis leer el artículo en la revista Interactiva de septiembre, o bien en Influenciaddoor, el blog personal de César Núñez.

Un estudio explica la demora del éxito de las campañas de marketing viral

Interesante artículo sacado de Puro Marketing

La información en las redes sociales viaja a un ritmo “inesperadamente lento, con la excepción de algunos eventos masivos”, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) y publicado en la revista ‘Physical Review Letters’ que analiza cómo influye el comportamiento de los internautas en la propagación de datos en la Red.

Así, la difusión de información en las redes sociales, “algo de vital importancia en campañas de comunicación y marketing o diseminación de rumores y virus, por ejemplo”, está fuertemente determinada por la “gran heterogeneidad que tienen los internautas en su tiempo de respuesta”, tal y como explican los investigadores.

Según el estudio, los modelos tradicionales suponían que los internautas respondían aproximadamente en un día y que, por tanto, la velocidad de transmisión de la información era de un día. Sin embargo, esta investigación, basada en un experimento real de IBM para observar y cuantificar la propagación de información comercial en redes sociales, señala que se produce a dos velocidades debido a la actividad de los usuarios.

“Los que responden muy rápido a los correos, adictos a la tecnología conectados en todo momento, son los responsables de que determinados rumores o campañas se extiendan velozmente por internet”, indica el profesor Esteban Moro, del departamento de Matemáticas de la UC3M y autor del estudio junto al manager de marketing interactivo de IBM para Europa, José Luis Iribarren.

De esta forma, “si la información es tan interesante que llega a mucha gente, la difusión se acelera porque esas personas redirigen rápidamente el mensaje”, lo que explica por qué algunos virus de ordenador se extienden por e-mail rápidamente en cuestión de horas, a pesar de que el tiempo de respuesta es de un día.

Sin embargo, “si la información no es tan interesante”, la difusión se ralentiza porque “está controlada por aquellas personas que tardan mucho en responder, lo que provoca que algunos rumores o informaciones queden latentes en las redes sociales mucho tiempo después de su lanzamiento”.

MODELOS MATEMÁTICOS QUE PREDICEN EL IMPACTO DEL MENSAJE

Los modelos matemáticos que han creado estos investigadores permiten explicar por qué tardan tanto en funcionar las campañas de marketing viral e incluso valorar el posible impacto de las mismas. “Con esta experiencia hemos sido capaces de predecir, con un margen de error mínimo, a cuánta gente le va a llegar la información y el tiempo en que les va a llegar; es la primera vez que damos modelos cuantitativos para poder predecir lo que pasa”, afirma Moro. Esto permite llevar a cabo una modelización matemática de las campañas de marketing viral mediante procesos de ramificación.

Para obtener estas conclusiones, los promotores del estudio analizaron los resultados de una campaña de marketing viral de IBM diseñada por Iribarren en la que participaron más de 30.000 personas de 11 países europeos y que consistía en el modelo clásico de recomendación a un amigo.

De esta forma, se anunció un boletín de noticias de la propia compañía para que la gente se suscribiera a través de un formulario que, tras ser cumplimentado, incluía la opción de recomendar esa suscripción a otra persona. Para aumentar este paso de recomendación se hizo un concurso en el que se sorteaba un portátil entre aquellos que hubieran pasado la información.

Esta campaña también ha servido para constatar cómo los ciudadanos de los países mediterráneos, especialmente de España e Italia, se muestran más receptivos a la hora de aportar sus datos personales en este tipo de formularios que los nórdicos, mucho más reacios a estos requerimientos online.

Buenrollismo empresarial, futbolines y tortilla para los compañeros

Todo el mundo conoce los famosos toboganes de Google, los futbolines de ciertas empresas creativas, las comilonas a las que invitan las grandes corporaciones a sus empleados, las super cestas de navidad y la tenencia a permitir que los empleados vistan de forma cómoda y personal. En este sentido hay una gradación, pero está claro que muchas empresas se esfuerzan en hacer sentir bien al personal.

En Addoor, todos los viernes, interrumpimos el trabajo unos minutos para disfrutar de las tortillas de patata y jamón que nos traen. Momentos antes de la hora oficial (las 14:30) el messenger que manejamos para comunicarnos unos con otros salta: “Oye, mira el reloj, vamos a por la tortilla que hoy tengo una gumia…” Generalmente los más rápidos son los chicos, y algún ansioso se lleva un corte debido a la exquisita educación de nuestras compañeras.