Basta de crisis. No volveremos a escribir esta palabra en este blog salvo para burlarnos de ella. Es una pérdida de tiempo hablar de la crisis, obsesionarse. Toda crisis es un momento de grandes oportunidades, pero no para los analíticos y los nostálgicos.

2009 tiene oportunidades claras para la publicidad. Oportunidades que antes no existían y ahora sí que existen, porque pese al rumbo de la economía, hay algunas previsiones que hay que tener en cuenta.

Más paro, sí, y por lo tanto menor nivel adquisitivo y menos consumo. Pero también, si lo pensamos detenidamente, mayor tiempo libre. Y un aumento del tiempo libre afectará positivamente al número de horas en internet de los usuarios de la red. Pensemos que los precios de la conexión ADSL están bajando, y que cada vez más sitios públicos tienen una conexión wifi gratuita.

Los internautas estarán, pues, más horas conectados, más atentos.

La publicidad en internet se perfila en 2009 como la gran esperanza blanca de los preocupados anunciantes. Más barata, de eficacia testada, compuesta por muchas formas de anunciar. Pero ¿cómo aprovechar este medio que, por supuesto, no es el maná?

Las campañas deben estar destinadas a potenciar el prestigio de las organizaciones. En tiempos duros hay que diferenciarse por calidad y no solamente por coste (la tentación fácil), pensando en esta máxima: las empresas que sobrevivan y se mantenga fuertes durante este tiempo, serán líderes mañana.

Seguiremos la semana que viene con las oportunidades de esta crisis.