El Congreso Internacional Brand Trens arrojó como una de las conclusiones la recomendación de apostar por estrategias transgresoras. Rafael Soto, creativo de Herraiz Soto&Co, calificó de aburrimiento el estado de la publicidad en España por una tendencia a lo correcto de los anunciantes. Esta crítica se debe a que según Soto, sólo un 2% de los anunciantes se atreven con propuestas transgresoras.

La jusfiticación a esta crítica se basa, según Soto, en que en este momento es mejor tener fans que clientes, y una apuesta por un marketing que se salga de lo establecido y se quede en la cabeza de los consumidores como algo simpático y afín.

Lo viral siempre ha sido transgresor, en el fondo o en la forma, y pese a que últimamente parece que el término está algo manido, su sentido y su jusfiticación siguen siendo válidos. Una publicidad transgresora, en un panorama en que muchos anuncios intentan adular al consumidor, conseguirá que éste se interese por sí mismo.

Según Soto, “el miedo al error nos está provocando una parálisis creativa“.