La moda retro arrasa. De hecho, bastan un par de lustros para que lo que aborrecimos por horrendo (como la moda ochentas) nos vuelva a parecer de lo más cool. ¿Por qué pensar que en internet no iba a suceder lo mismo?

En pleno auge de las plataformas 2.0 de interacción, de complejos sites en flash capaces de asombrarnos con su movimiento y su diseño, empiezan a tener gran popularidad nuevas páginas a imitación de los primeros sites de la prehistoria online.

Los viejos colores fosforescentes, las palabras subrayadas, las fotos pixeladas en baja resolución… Basta echar un ojo al tremendo microsite que han creado para el Rethink The bassis of communication: Crisiscaper. O sin ir más lejos, el concurso de Injuve “La web más aburrida del mundo”, un listado de sites 1.0 que han recibido muchísimas visitas desde entonces, y donde podemos encontrar desde pan de gamba a tuercas y tornillos.