Fidelización en las empresas dedicadas a la publicidad

Leemos en el blog de Enrique Burgos un post muy interesante sobre el 2º Encuentro Anual de Fidelización y Retención de Clientes. Una de las conclusiones que nos interesan es la siguiente: es el momento de fidelizar. Pero nos preguntamos: ¿es ahora el momento?

Llevamos meses pensando que, si de verdad iba a llegar la crisis en la que estamos realmente, había que fidelizar. En nuestro caso lo conseguimos dedicándonos a perfeccionar nuestros productos de marketing para la optimización de medios sociales, y asegurando la eficacia de nuestras campañas de banners afianzando nuestras redes de blogs.

Hemos empezado así el año difícil con clientes satisfechos y un producto mejorado, y podemos dar algunas de las claves de nuestro éxito en este sentido. Las claves son siempre las mismas: un producto claro y bien explicado, un pronóstico real de las expectativas, optimizar costes, optimizar resultados.

Durante un tiempo, los cazadores de recompensas y las empresas más estables vivían en paz. En tiempo de bonanza los aventureros, los que tienen poco que perder y flexibilidad para lanzarse a tendencias de marketing poco estudiadas, podían respirar. Sin embargo ahora será más difícil. No es solamente que la competencia se recrudezca, es que en el cuento de la cigarra y la hormiga, ha llegado el invierno y será la hormiga que investigaba, ahorraba y perfeccionaba, la que triunfe.

Porque más allá de las piruetas, el secreto es la fidelización. Quizás sea un poco tarde para empezar ese largo camino.

Enamorado de mi Mac

Leemos con sumo interés el artículo aparecido hoy en Infomercadeo que dice que el próximo paso del marketing es enamorar al consumidor de la marca. Un noviazgo que ya se ha dado en multitud de ocasiones, pero que quizás pueda ser enfocado desde el marketing. Siempre y cuando el producto tenga, no sé, un algo especial…

Según José Quintero, quien desde su agencia «Love One Stop Shop«, hay cuatro pasos en la relación de amor entre el consumidor y la marca:

1- Etapa de atracción – química (es la misma etapa de notoriedad y relevancia de marca, pero con un enfoque dado en influenciar las emociones de los consumidores, que lo conduzcan a actuar y a entregar su información que permitan conocerlo).

2- Etapa de diálogo. (Una vez un cliente es atraído y entrega información de su perfil e intereses, se puede iniciar un diálogo que permita crear confianza para fortalecer la relación).

3- Etapa de entrega de valor. (Las marcas deben buscar formas de diferenciarse entregando a sus clientes propuestas de valor, que hagan que este se sienta importante, diferente y especial, para luego lograr el enamoramiento.

4- Etapa de enamoramiento – lealtad. (El amor es ciego y eso es lo que se debe conseguir, que los clientes crean firmemente en su marca y la utilicen permanentemente).

Lee el artículo completo en Informercadeo